Mis amigos me sorprendieron cuando me citaron en su casa y me pidieron que fuera con la cámara y todo el equipo de filmación. Cuando llegué me recibieron los dos sentados en el sillón, y me contaron que tenían ganas de grabar un video porno y yo era el único tío en el que confiaban. Yo no podía negarme a hacerlo ya que no podía defraudar a mis amigos, pero por sobre todas las cosas, no iba a perderme la increíble oportunidad de ver a Sadie en pelotas cabalgando sobre la polla de su marido.

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*